Acechar el tiempo


Me gusta el café, el invierno y la lluvia. Por eso hoy es un buen día.


Debo admitir que me cuesta encontrar lugares donde den café y no esa mierda insípida. Encontré este lugar hace unas dos semanas, desde esa soy fiel. Vengo cada día, me pido mi bebida y me relajo observando a la gente. Dejo una buena propina y me voy. Soy una buena cliente.

Pero no es solo el café, es el ambiente. Tal vez es por el mobiliario que recuerda a los 80´. O que te puedes relajar sin sentirte observada, ese es mi trabajo.  Pero lo cierto es que me gusta, me recuerda al invierno. Y por eso no es suficiente: llueve. La mayoría desprecia la lluvia. Les entiendo, te estropea planes, te destroza el ´´look´´ y más cosas. Pero que les den, es genial que llueva. El sonido de las gotas contra el cristal. Parece duplicar la sensación de calidez. Pero también me gusta salir. Dejar que la lluvia me empape. Creo que todo es más bello cuando llueve, aunque adquiere un aire dramático, eso no me gusta.

Ya tengo mi café en la mesa, con el doble de azúcar. Soy como una niña con el dulce, si no me moviera pesaría trescientos kilos y estaría muerta hace años. Se cuanto me dura el café, tres tragos, lo tengo calculado. Así que debo elegir bien que vida voy a ver. Como ya dije, mi trabajo es observar. No me pagan por ello, así que no debería llamarlo de ese modo. Corrección: vivo para observar.

Observo pero no soy una mirona, eso que quede claro. Ahora me entenderéis. Primero busquemos un objetivo. Creo que lo tengo, el niño de la barra. Es extraño ver a un niño pequeño solo aquí, pero es normal cuando sabes que sus padres son los dueños. Se parece mucho a un amigo que tenía de pequeña, luego creció transformándose en un cerdo. Pero este niño es diferente. Pero ya estoy cansada de llamarle niño, su familia le dio un nombre para algo. Marcos. En solo seis años de vida perdió a mucha gente, por suerte no lo sabe. Sus padres son buenos cuidándolo, se desviven con este negocio para darle un buen futuro. Una pena que vayan a fallar con el regalo de navidad. Va a llevarse una decepción. Aunque gracias a ese telescopio llegará muy lejos, siempre que siga el mismo rumbo. Adiós Marcos.

Es más fácil de entender ahora ¿Verdad?

Soy una observadora, aunque no muy buena. He pasado toda mi vida aprendiendo a controlarme. Ahora con observar tres veces al día es suficiente. De pequeña lo hacía todo el tiempo y era agotador. Pero de verdad, una vez casi muero. Mi madre lo notó rápido, pero no puedo ayudarme. Esto no es hereditario. Solo nací así. El tiempo, uno de los mayores misterios. Un pasatiempo para mí. Seguro que ahora alguien piensa que soy estúpida, con esta habilidad podría hacer mucho. Pues no, imbécil. Soy observadora, no interventora. Bueno, vamos con el segundo trago.

Marta. Es la morena sentada al fondo, en la última mesa. Sin duda la mujer más guapa del local, tal vez de la ciudad. Lo digo de verdad, posee una belleza real, completa y mental. No sé como alguien podría hacerla esperar, pero un hombre lo está haciendo. Ella está pensando en irse, pero no lo hará. Piensa que vale la pena. Lo que no sabe es que el bueno era su ex-pareja. Pero claro, decidieron juntarse en el momento erróneo. Dos años, es el tiempo que tardarán en cambiar. Dudo que vuelvan a cagarla, mientras no cambien de rumbo. Adiós Marta.

Yo nunca tuve pareja, no una oficial. Nada más profundo de lo carnal. Desde el principio veo que saldrá mal. Para que intentarlo sabiendo que va a fallar. Y cuando vi que saldría bien me asuste. Que se le va hacer, ya es tarde. No quiero seguir por ahí, me amarga el café. Y solo me queda un trago.
Una familia ¿Cuentan como uno? Supongo que sí, mientras estén unidos. A ver si es el caso.

Ayer discutieron, al parecer el llegó borracho a casa. Pero ya lo han arreglado. El marido pidió perdón. Pero de corazón, eso se nota. Tenemos la misma edad y es guapo. Si no estuviera en familia, me acostaría con el. Pero no puedo intentarlo tras esto. Pasará toda su vida amándolos, sin importar el rumbo. Adiós familia.

El último trago es amargo. No quiero regresar a este sitio. Una pena, me gustaba. Pero creo que ya lo exprimí, mejor seguir adelante. Solo quedan cinco años.

Diego Alonso R.


Comentarios

  1. Diego...Feliz año nuevo...espero estés bien...
    Me ha gustado mucho esta historia ya que suelo observar mucho, realmente me gusta ver los gestos de las personas y son fan de las voces, escucharlos hablar me llama mucho la atención...
    Ya te visitare más seguido...
    Gracias feliz día :0)

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    1. ¡Feliz año nuevo! Gracias por leerme. Un abrazo.

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  2. Sentí el sabor del café que te estabas tomando, al momento que observabas...

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    1. No sabes cuanto me alegran esas palabras. Un abrazo y gracias.

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